El reto de gestionar riesgos y crisis

Texto sobre la construcción de una cultura preventiva mediante la comunicación estratégica y la gestión del cambio, por Amado Fuguet V.

En la última edición (215), publicada en octubre de 2026, de la revista Comunicaciones de la Fundación Centro Gumilla, participé con un artículo sobre Gestión de Riesgos y Crisis, donde destaco la necesidad de generar cultura preventiva mediante estrategias de comunicación y gestión del cambio. A continuación comparto un resumen del contenido allí presentado.

AMADO FUGUET V.

Las organizaciones y sociedades, nacional e internacionalmente, conviven en un entorno compartido cada vez más complejo que afecta su propósito, visión, misión y objetivos estratégicos. Afrontan un panorama de múltiples riesgos que van desde lo económico, político y social, pasando por lo tecnológico, lo regulatorio y lo mediático, hasta llegar a lo ambiental y sanitario.

Es un entorno global y local caracterizado por la incertidumbre, la volatilidad y la complejidad,  donde en la gestión de riesgos y crisis prevalece la actuación reactiva y, en determinados casos, la improvisación.

Así como existen riesgos que se generan en el entorno, también en las organizaciones (privadas y públicas) están presentes las tormentas internas, tales como los conflictos laborales, el mal clima organizacional, la falta de liderazgo, valores poco sólidos, fuga de talentos, pérdida de productividad, fallas en la cadena de valor, conductas no éticas y muy poca atención a la comunicación interna.

Cuando las turbulencias externas convergen con las vulnerabilidades internas, se gesta el escenario para «la tormenta perfecta», pues en la medida en que existan estas debilidades endógenas, la probabilidad e impacto de un riesgo exógeno será mayor.

La comunicación interna es determinante en las organizaciones para afrontar con propiedad la gestión de riesgos y crisis, una consideración que en muchas oportunidades es dejada erróneamente en segundo plano privilegiando la comunicación externa. Mientras mejor esté orientada, informada y preparada la gente que forma parte de las instituciones, mayor capacidad de resiliencia y defensa tendrán éstas ante los riesgos y más fortaleza tendrá la estrategia de comunicación externa.

Fomentar cultura preventiva

La estrategia comunicacional de las instituciones y la sociedad tiene como desafío fomentar una cultura preventiva. Para lograrlo, la gestión del cambio para modificar comportamientos e impulsar procesos que preparen a la gente y las organizaciones para evitar, mitigar y afrontar amenazas y reducir vulnerabilidades, es un reto que los líderes y los directores de comunicación deben impulsar. No solo se trata de proteger reputación, sino la calidad de vida de las personas.

En la gestión de riesgos es fundamental explorar acciones que eviten en lo posible que los mismos desemboquen en crisis. Si se identifican y analizan oportunamente, a través de un mapeo que cruce la probabilidad de ocurrencia con el impacto de cada riesgo, una de las iniciativas de mayor valor es generar cambios de comportamientos en la gente, tanto entre quienes les toca gerenciarlas como entre aquellos que participan en procesos que puedan mitigar riesgos y entre quienes pueden ser afectados. En la gestión de riesgos incidir en comportamientos en este sentido es generar cultura de prevención.

En la gestión de crisis la anticipación tiene otro objetivo: es estar debidamente preparados con acciones y protocolos de actuación para el momento en que eventualmente sucedan. Pero, además, por lógica, cuando una cultura preventiva es más sólida en la sociedad y/o en las organizaciones, se convierte en una fortaleza para atender más apropiadamente una crisis.

¡Comunicar con estrategia es sembrar reputación!

Ver el articulo completo: Amado Fuguet Gestión de Riesgos y Crisis Revista Comunicación Gumilla.pdf